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Qué es un andamio y para qué se utiliza

Un andamio es una plataforma, que puede elevarse a diferentes alturas, construida provisionalmente, como ayuda exterior en obras de diverso calado. Su altura puede alcanzar los 25 metros de altura en función del modelo elegido.

El material más usado para la fabricación de andamios es el aluminio ya que es muy socorrido por su ligereza y resistencia.

Los andamios se montan y desmontan con facilidad, aunque por lo general es un trabajo que debe llevar a cabo un especialista. Y quien lo use debe respetar una serie de normas de seguridad. Exteriormente, se señaliza, de modo que se advierta de su presencia a distancia y se haga aún más notable a los viandantes para evitar cualquier tipo de accidente.

Quien trabaja sobre él, también, debe ir bien protegido, según la obra que realice, además de ir atado, evitando caídas al vacío. Actualmente, los andamios cuentan una práctica y segura escalera interior para hacer más fácil el acceso y la bajada del mismo.

La función de esta plataforma provisional es la de transportarte a la altura que necesitas, y hacerlo de forma cómoda y segura. Una vez situado, trabajas sobre una plataforma maciza y recia, generalmente sentado o de pie.

Usos cotidianos del andamio y herramientas de apoyo

Ya sea para limpieza de superficie y altura, para construcción, repase de detalles, obras en ventanas o pintada de fachadas, el andamio se convierte en una herramienta eficaz y muy socorrida. Si no sabes qué tipo de andamio es el que más te conviene pregunta a nuestros expertos en Escaleras Arizona y ellos te dirán cuál es el que más adecuado para ti y el tipo de trabajo que vas a realizar.

La posibilidad de llegar y trabajar a distintas alturas es uno de sus puntos fuertes de los andamios. Otra ventaja importante es la posibilidad de ampliar la superficie de trabajo, tanto a lo largo como a lo alto. Claramente, siempre después de un estudio y un cálculo que aseguren la estabilidad. Porque no todo es amontonar y subir, sino que debe controlarse bien el material, la sujeción y la estabilidad del andamio.

Junto con el andamio, se cuentan herramientas auxiliares, como pueden ser las grúas. Adaptadas, y de pequeño tamaño, acompañan al trabajador y le facilitan la labor, gracias a la posibilidad de traslado de material. En caso de pesos no reseñables, el uso puede reducirse a alguna práctica roldana. También cuenta la forma de deshacerse de cascotes y restos, mediante la incorporación de un conducto plástico.

La seguridad del operario ante todo

Para un correcto funcionamiento y un desarrollo eficaz de la obra, deben contemplarse varios puntos de seguridad.

El primero es la estabilización, revisando el terreno en que se asentará. Antes de construirlo, se marca la zona y se advierte debidamente al transeúnte, señalizándolo.

El siguiente es el montaje y, de ser necesario, el anclaje a la pared.

Finalmente, el arnés y las protecciones del usuario.

Para un extra de seguridad, desarrollamos el andamio de fibra de vidrio, perfecto para usar en trabajos relacionados con la electricidad.

Si necesitas asesoramiento sobre qué tipo de andamio es el más adecuado para tu trabajo no dudes en preguntarnos. Estaremos encantados de poder ayudarte.

 

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