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Normativa de las escaleras de mano

Normativa de las escaleras de mano

La normativa de las escaleras de mano regula las características y los usos de estos dispositivos de trabajo, normalmente, portátiles y de poco peso, formados por 2 elementos paralelos unidos por peldaños. Existe publicada una normativa de las escaleras de mano específica para estos medios auxiliares. Las normas UNE, específica normativa de las escaleras de mano, es la siguiente: UNE-EN 131-1 de 2007, Escaleras. Parte Primera, en ella se incluyen: la terminología, los tipos y las dimensiones funcionales y la UNE-EN 131-2 de 1994, Escaleras. Que regula los requisitos, ensayos y marcado de las mismas.

A nivel nacional, el Real Decreto de 14 de abril 486/1997, regula las disposiciones mínimas aplicables en materia de seguridad y salud en el trabajo. Publicado en el BOE de 23 de abril de 1997, nº 97, regula los requisitos de las escaleras fijas y de las escaleras manuales. El Real Decreto 2177/2004, regula el Convenio General del Sector de la Construcción, deja claro que para evitar riesgos y garantizar el nivel óptimo de seguridad, las escaleras de mano deben ser conformes a las Normas EN-131.

Normativa de las escaleras de manoUna escalera de mano es un elemento casi imprescindible en el entorno laboral y doméstico. Nos resulta difícil imaginar a una empresa, un taller o un hogar que no dispongan de una escalera de mano para realizar reparaciones, almacenar productos e incluso para pintar una pared. Son muchos y diversificados los trabajos en los que resulta necesaria y el riego de sufrir algún accidente, durante su utilización, es elevado. El riesgo más habitual y típico son las caídas. Estas pueden ser debidas a diversas causas, según la normativa de las escaleras de mano: el deslizamiento de la escalera, por apoyo precario o por el suelo en pendiente o por el viento, etcétera; la pérdida del equilibrio, a causa de: resbalones, movimientos bruscos al transportar cargas pesadas o en el manejo de herramientas; y la rotura de algún elemento de la escalera, como son: la cadena de seguridad, los peldaños, etcétera. La mayoría de los accidentes, a tenor de lo que se recoge en la normativa de las escaleras de mano, pueden ser evitados si se extrema el uso adecuado de la escalera y también si se tiene en buen estado de conservación.

Normas Básicas:

Utilizaremos siempre las escaleras de mano respetando las indicaciones y las limitaciones del fabricante de escaleras. Emplearemos escaleras que tengan más de cinco metros de largo solamente cuando tengamos garantizada su resistencia.

Antes de utilizar la escalera, consideraremos el trabajo a realizar, ya que, si tenemos que acceder con mucha frecuencia a un lugar lo mejor es emplear una escalera fija. Para trabajos en los que se precise un gran esfuerzo o en los que necesiten las dos manos o que deban hacerse en condiciones climáticas adversas: viento, visibilidad reducida, vibraciones, etcétera, utilizaremos un andamio, una plataforma móvil o plataformas motorizadas.

Limitaciones de uso:

El uso de las escaleras de mano se limitará a aquellos para los que fueron concebidas. En caso de que optemos por una escalera de mano, debemos evaluar los riesgos. Por ejemplo, las utilizaremos cuando el nivel de riesgo sea muy bajo o cuando, por las características propias del centro de trabajo impidan el uso de cualquier otro medio.

Debemos asegurarnos que la escalera permanezca estable y equilibrada en el suelo, para evitar los desplazamientos o las oscilaciones de la misma.

Resistencias, apoyos y sujeciones:

Dado que este es un medio auxiliar sobre el que trabaja una persona, tenemos que tener total garantía sobre su resistencia y, para ello, debemos ayudarnos, en cada caso, de apoyos y otras sujeciones adecuadas. De este modo, evitaremos caídas, si se produce la rotura de la escalera, el desplazamiento de la misma o la apertura involuntaria.

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